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Fuerza aérea plural ¿Cómo se consigue esta versatilidad para un juego que a priori pertenece a un género destinado a un público reducido? La opción de Gaijin Entertainment fue clara desde el principio: apostar por tres modos de juego o niveles de dificultad diferentes aplicables a todas y cada una del medio centenar de misiones que ofrece el modo de juego principal. La primera dificultad o modo de juego que se nos plantea es "Arcade", que está destinada a todos aquellos jugadores sin experiencia en el género y con ganas de jugar partidas con ayuda por parte del programa. Con esta vertiente podremos disponer de cualquier tipo de cámara -tercera persona, primera, desde cabina- y la interfaz nos guiará siempre por todos los objetivos. Además, no tendremos limitación de continuaciones.La segunda opción, a caballo entre la simulación total y las partidas distendidas, es el modo "Realista", que nos hará ver el avión desde una perspectiva en tercera persona, mantendrá una interfaz clara, prescindirá de un elevado número de ayudas pero, sobre todo, ofrecerá un sistema de control más profundo y no tan asistido, lo que incrementará la dificultad de cada misión. La última opción posible es la modalidad "Simulación", que como su propio nombre indica buscará exprimir al máximo el carácter de simulador del título. Manteniendo siempre la visión desde el interior de la cabina y con un método de control profundo, los jugadores se enfrentarán a los mismos objetivos que en los modos anteriores, pero con una mayor dificultad.A pesar de que estas tres vertientes son consideradas, a priori, tres niveles de dificultad diferentes, los cambios que proponen cada uno de ellos en la jugabilidad de las misiones son suficientes como para considerarlos modos de juego quasi independientes. Veremos las mismas misiones, sí, pero desde una perspectiva diferente y, sobre todo, con tres planteamientos distintos desarrollados para que sin forzar la máquina y mermar la calidad del producto, éste pueda satisfacer a colectivos de usuarios sumamente diferenciados. Gráficamente, IL-2 Sturmovik Birds of Prey mantiene un nivel notable. El juego, que llegará a sorprendernos durante la mayoría de sus escenarios, cuenta con una correctísima distancia de dibujado que nos permitirá visualizar objetivos a distancia, alejarnos en altura tanto como deseemos para realizar ataques organizados y avanzar por el aire sin perder ojo del escenario. La aproximación entre el avión y el escenario se ejecuta de forma realista y mediante una transición constante. Nos olvidamos, por tanto, de saltos bruscos o de impactos inesperados por errores gráficos. |
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