Para aquellos que no estén familiarizados con Left 4 Dead, y a modo de resumen, definir la obra de Valve como un shooter en primera persona ambientado en medio de un apocalipsis zombie. El mundo está infectado y sólo quedan cuatro supervivientes que, intentando cooperar entre ellos, buscaran escapar de los devastados escenarios por esta plaga generalizada. La clave se encuentra en la palabra cooperación, ya que la naturaleza de Left 4 Dead y esta segunda parte los lleva a ser jugados y disfrutados al máximo con tres compañeros más, entre los que se deberá acabar con miles de zombies que atacan a la velocidad del rayo y sin contemplaciones. Nada que ver con los clásicos infectados de, por ejemplo, el primer Resident Evil.Los números de Left 4 Dead 2, a priori, convencen. Se ha multiplicado el armamento y las posibilidades de aniquilar a los infectados. Hay cinco nuevas campañas que nada tienen que ver con las vistas en la primera parte y el juego está protagonizado por cuatro nuevos personajes. Modos de juego competitivos para dar muchas más horas de diversión y una campaña realista que pretende ser el referente entre los survival horror por sus características. Líneas que resumen ‘más y más’. Falta ver el grado de impacto y si los cambios merecen la pena. Y, de paso, conocer si en este caso ‘más’ significa ‘mejor’.Left 4 Dead 2 ha mejorado gráficamente respecto a la segunda entrega. Esta afirmación no significa nada loable a nivel técnico, ya que la obra de Valve partía con un apartado técnico limitado en el que sólo destacaba su solidez a 60 frames por segundo, algo totalmente necesario debido a la velocidad y dinamismo de las partidas. En este caso, la solidez y suavidad se mantienen intactas en la segunda entrega. Aunque lo cierto es que en momentos puntuales, la versión de Xbox 360 puede tener bajones y sufrir ralentizaciones que hacen acto de presencia cuando la suma de enemigos en pantalla se une con distintos efectos especiales o la secuencia de algún script en el entorno, como la llegada de un helicóptero o similar. Se ha ganado en acabado general, sobre todo en los zombies, más detallados y variados, así como también la iluminación. En este sentido, los infectados serán distintos según la temática en la que estemos inmersos en cada uno de los cinco capítulos de los que se compone Left 4 Dead 2. Los escenarios, también variados respecto a la primera entrega, están empobrecidos por algunas texturas planas y poco trabajadas. Aun así, algunos efectos, como la fuerte lluvia o el alto contenido sangriento, ya sea en forma de desmembramientos o en explosiones llenas de sangre, compensan un apartado gráfico con muchas sombras. Y es que a pesar de que el acabado general convence principalmente por la atmósfera que se crea gracias al diseño en general y a la suma de inputs que podemos ir encontrando en pantalla (como la gran variedad de maneras que tienen los zombies de acabar destrozados), el motor Source ya no está para muchos trotes y eso queda en evidencia